Rosa Cruchaga de Walker

La poesía interrogativa de Rosa Cruchaga trepa por los sentidos haciéndose preguntas transparentes: es una enredadera de cristal.

Inocencia y examen, conciencia y contradicción forman sus esencias, tanto el asombro infantil como la exploración metafísica no se dan tregua en su canto.

Donde sea, se pregunta uno: ¿camina Rosa por un camino rural, entre álamos y ganado, o quiere subir al cielo, tocando la puerta desconocida con fervor angustioso?

Lo cierto es que donde pone su mano blanca brilla el rocío, con rastros de la noche sombría, con la también fragancia de la matutina hierba.

Contradictoria y delicada, dulce pero jamás almibarada, su presentimiento la rige como una conducta. Canta entre vacilaciones, indecisa entre lo más distante y lo inmediato, entre la verdad real y el misterio deseado: canta porque no tiene más remedio: nació para cantar.

PABLO NERUDA
1969 - Diciembre
Isla Negra

"NACIÓ PARA CANTAR"
             
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